¿El ultimo de la noche?
Alternaba la visión de mis ojos, abría el derecho, cerraba el izquierdo, cerraba el izquierdo y abría el derecho y así sucesivamente durante un largo tiempo, mientras recordaba, la sensación de ese ultimo.
La música siguió sonando durante horas, aunque no me explico por que, y Pablo sonó magistral, como si cantara bajo los mismos efectos en los que yo me encontraba.
Tu aparecías y desaparecías, es decir, con el ojo izquierdo desaparecías y con el derecho ahí estabas otra vez y si habría los dos ojos salias expulsada hacia atrás, lejos, tan lejos que te perdía de vista y mi mente empezaba a vagar, se trepaba por las cortinas, deambulaba por el techo y las paredes, se colgaba de los focos que tenían una luz tan brillante que me obligaban a cerrar los ojos y en esa obscuridad donde solo los olores y los sonidos se hacen presentes, llegaba a mi la sensación y el sabor de ese ultimo de la noche.
La escena se repitió hasta que la música dejo de sonar y la obscuridad ya no provenía de mis ojos cerrados, la habitación había quedado obscura, tu ya no estabas frente a mi y una corriente de aire frío entro por la ventana solo para avisarme que ya era tiempo de dormir.

Aunque intentara hacerme una imagen o interpretación de lo que es en verdad el “último de la noche”, no llegaría a subir mas mi admiración por estas líneas que han inspirado a mi cerebro a sembrar las suyas. Me da un gusto saberte de esta manera y contar con que hay otra persona incomprendida y deprimida, quizá, que viene a desenvolverse en los espacios oscuros de la mente.
ResponderEliminarGracias por motivar mis palabras siempre. De usted yo he aprendido ahora si que la segunda parte de mi vida.
Un abrazo